En septiembre de 2015 ya se perfilaban las grandes tendencias que dominarían el año siguiente. Los collares, ese accesorio que bien combinado nos hace lucir espectaculares, recibieron una atención especial por parte de los diseñadores: más diseños que en pasarelas anteriores y una diversidad de propuestas para cada día.
Lanvin: el retorno de los cristales
La casa francesa apostó por diseños suaves donde los cristales recuperan protagonismo. Collares de líneas delicadas, con piedras que capturan la luz sin estridencias, ideales para elevar un look sin robarle el protagonismo al rostro.
Dries Van Noten: extravagancia floral
El diseñador belga presentó colecciones exuberantes donde flores, plumas y texturas inesperadas se entrelazan en collares de gran formato. Una propuesta para quienes buscan que el cuello sea el centro de atención con piezas que rozan lo escultórico.
Hermès: exclusividad en pasarela
La maison francesa desfiló diseños exclusivos que combinan la tradición artesanal con un enfoque contemporáneo. Collares que hablan de lujo silencioso, con materiales nobles y una ejecución impecable que solo Hermès sabe ofrecer.
El 2016 se presentaba como un año de contrastes: desde la suavidad cristalina de Lanvin hasta la audacia ornamental de Dries Van Noten, pasando por la elegancia contenida de Hermès. Tres visiones distintas que compartían un mismo mensaje: el collar volvía a ser el accesorio estrella.