Los aretes o pendientes son ese accesorio que nunca falta al salir de casa. En 2016, los diseñadores presentaron una amplia variedad de propuestas que combinaron tradición y vanguardia, ofreciendo ideas para todos los gustos y ocasiones.

Perlas: el regreso de un clásico

Balenciaga apostó fuerte por las perlas en su colección, demostrando que este material atemporal puede reinventarse. Las perlas aparecieron en formatos sobredimensionados, en cascada y combinadas con metales, logrando un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo.

Primer plano de aretes con perlas y detalles metálicos sobre fondo neutro en tonos crema

Asimetría: un pendiente distinto en cada oreja

J.W. Anderson introdujo una de las tendencias más audaces del año: llevar aretes diferentes en cada oreja. Esta propuesta asimétrica invitó a jugar con formas, largos y materiales, convirtiendo cada combinación en una declaración de estilo personal.

Estilos para cada personalidad

La temporada ofreció un abanico de posibilidades que abarcó desde piezas minimalistas hasta diseños extravagantes. Los pendientes grandes y escultóricos ganaron protagonismo en las pasarelas, mientras que las versiones más sencillas y delicadas se mantuvieron como apuesta segura para el día a día.

  • Clásicos renovados: perlas, aros y cadenas finas con nuevos acabados.
  • Extravagantes: formas geométricas, plumas y cristales de gran tamaño.
  • Grandes y llamativos: piezas largas que rozan los hombros, ideales para eventos.
  • Sencillos: studs y mini aros en metales pulidos para un look discreto.
Composición de aretes con diseños geométricos y metálicos sobre superficie clara

Los diseñadores demostraron que los pendientes son mucho más que un complemento: son una forma de expresión. La variedad de estilos presentados en 2016 permitió que cada persona encontrara la pieza ideal para reflejar su identidad, ya fuera a través de la sutileza de un stud o la audacia de una pieza asimétrica.